Desde hace más
de 42 años Cuba es objeto de una política de agresión sistemática que incluye
el terrorismo planeado, organizado, financiado y dirigido desde el exterior.
En su realización participan individuos que residen en Estados Unidos y no sólo
utilizan el territorio de ese país para desde él lanzar sus acciones sino que
públicamente las anuncian sin que en ningún caso se les haya impedido hacerlo
o se les haya castigado.
Son incontables las pruebas documentales al respecto. En aras de la brevedad
mencionamos a continuación sólo algunas de las que han tenido mayor difusión
periodística en los últimos años:
15 de mayo de 1991. José Basulto, ex mercenario de Playa Girón, conocido terrorista
y veterano de la CIA, comienza las operaciones de los llamados Hermanos
al Rescate y para ello solicita al presidente de EEUU, George Bush, 3
aviones propiedad de la Fuerza Aérea de EEUU tipo 0-2, versión militar del Cessna,
que habían sido utilizados durante la guerra en El Salvador. La congresista
Ileana Ross hace una campaña pública y gestiona la entrega de esos 3 aviones.
El 19 de julio de 1992 aparecen por primera vez en la prensa fotos de los aviones
entregados a ese grupo, con las siglas USAF (Fuerza Aérea de EE.UU.) claramente
visibles, en un reportaje del editor del periódico Miami Herald, que realizó un vuelo con ellos.
8 mayo de 1992. Cuba denuncia en Naciones Unidas las actividades terroristas
promovidas en su contra, y a su solicitud es circulado como documento oficial
del Consejo de Seguridad, una decisión del Departamento de Justicia de Estados
Unidos, fechada el 23 de junio de 1989, declarando inadmisible en territorio
norteamericano a Orlando Bosch por tener numerosas pruebas sobre sus pasadas
y presentes actividades terroristas, incluyendo la voladura de un avión civil
cubano en 1976.
En la actualidad este individuo se pasea libremente por las calles de Miami,
luego que el presidente George Bush le otorgara un perdón presidencial.
7 de octubre de 1992. Ataque armado contra el Hotel Melía Varadero desde una
embarcación tripulada por cuatro elementos terroristas de Miami, los que fueron
puestos en libertad por el FBI.
Enero de 1993. Detenidos por el servicio de guardacostas norteamericano, cinco
terroristas a bordo de embarcación artillada con ametralladoras pesadas y otras
armas, cuando se dirigían hacia las costas cubanas. Fueron puestos en libertad.
7 de enero de 1993. Tony Bryant, líder del grupo terrorista Comandos L,
en conferencia de prensa en Miami anunció planes para efectuar más ataques contra
objetivos en Cuba, especialmente hoteles. Declaró que desde ese momento
estaban en guerra contra Cuba, y advirtió a los turistas extranjeros a
mantenerse alejados de Cuba.
Octubre de 1993. Hermanos al Rescate instigó públicamente a atentar
contra el Presidente Fidel Castro y practicar violencia contra Cuba, y ratificó
su disposición de asumir los riesgos que de ello se derivan.
Andrés Nazario Sargén, jefe del grupo terrorista Alpha 66, declara, desde su
sede en EEUU, que su organización había realizado cinco acciones recientes contra
Cuba.
7 de noviembre de 1993. Humberto Pérez vocero de Alfa 66 declaró en Miami, en
conferencia de prensa que su guerra contra Cuba pronto sería extendida a cualquier
turista de visita en la Isla: aquellos que se alojan en hoteles cubanos
son considerados enemigos, afirmó.
11 de marzo de 1994. Grupo terrorista procedente de Miami realizó disparos contra
el Hotel Guitart Cayo Coco. Este hotel fue atacado igualmente el
6 de octubre de ese mismo año y el 20 de mayo de 1995. El canal de televisión
CBS Tele-Noticias de Miami entrevistó, en vivo, a un individuo que se atribuyó
la realización de esos ataques y a Andrés Nazario Sargén, jefe del grupo que
los organizó.
Noviembre de 1994. El terrorista Luis Posada Carriles y cinco de sus cómplices
introducen armas en Cartagena, Colombia, durante la celebración de la IV Cumbre
Iberoamericana, para atentar contra la vida del presidente Fidel Castro. Posada
Carriles después declararía al New York Times: Estuve parado detrás de
algunos periodistas y vi al amigo de Castro, García Márquez, pero a Castro solo
pude verlo desde lejos.
12 de julio de 1995. Detenidos en EE.UU. tres elementos terroristas cuando se
disponían a infiltrarse en Cuba. A pesar de ocupársele armas y explosivos, fueron
liberados por las autoridades norteamericanas.
16 de diciembre de 1995. Detenidos en EE.UU. dos individuos que se proponían
infiltrarse en Cuba para la realización de acciones terroristas. A pesar de
ocupárseles armas y explosivos fueron puestos en libertad por las autoridades
norteamericanas.
13 de enero de 1996. Aviones de Hermanos al Rescate violan el espacio
aéreo sobre la Ciudad de la Habana. El terrorista Basulto declararía posteriormente
Ellos dicen que yo estuve volando sobre el territorio cubano, algo que
todo el mundo sabe y que no he negado nunca.
23 de enero de 1996. Autoridades de EE.UU. interceptan en Cayo Maratón una embarcación
con cinco terroristas armados cuando se dirigían a Cuba. Fueron liberados ese
mismo día por el FBI.
24 de febrero de 1996. Se produce una nueva incursión de Hermanos al Rescate.
Tres avionetas violan el espacio aéreo cubano muy cerca del centro urbano de
la Ciudad de la Habana y dos de ellas son derribadas. En los 20 meses anteriores
al incidente habían realizado, al menos, otras 25 violaciones al espacio aéreo
cubano.
26 de junio de 1996. En la Sesión del Consejo de la OACI (Organización de la
Aviación Civil Internacional) el Presidente de su Comisión Investigadora, reconoce
que en el aeropuerto de Opalocka, al menos uno de los aviones de Hermanos
al Rescate, todavía tiene las insignias de la Fuerza Aérea de EE.UU: la
F está un poco pálida, parece que está empezando a borrarse, pero todavía se
puede ver.
Noviembre de 1996. El Canal 23 de la televisión de Miami, entrevistó en vivo
a Luis Posada Carriles y a Orlando Bosch. Allí enfatizaron su intención de continuar
las actividades terroristas contra Cuba.
12 de abril de 1997. Detonación de artefacto explosivo en el Hotel Melía
Cohíba, en Ciudad de La Habana. El 30 de abril fue descubierta otra bomba
en este hotel y el 4 de agosto se produce allí otra explosión.
12 de julio de 1997. Estallan bombas en los Hoteles Capri y Nacional.
11 de agosto de 1997. La prensa de Miami publica una declaración de la Fundación
Nacional Cubano Americana (FNCA) apoyando incondicionalmente las acciones terroristas
con explosivos contra objetivos civiles y turísticos en Cuba. El Presidente
de esa organización declaró no consideramos esas acciones terroristas
y añadió que cualquier acción contra Cuba era legítima.
4 de septiembre de 1997. Detonación de artefactos en los Hoteles Tritón,
Chateau Miramar y Copacabana. En este último lugar,
como consecuencia de la explosión resultó muerto el joven turista italiano Fabio
Di Celmo. Ese propio día detonaría otra bomba en el restaurante La Bodeguita
del Medio.
27 de octubre 1997. La Guardia Costera de EE.UU. detiene una embarcación al
oeste de Puerto Rico, en la cual ocupan 2 fusiles de alta precisión, calibre
50 y sus trípodes, equipos de visión nocturna, uniformes militares y equipos
de comunicación. Las sofisticadas armas, estrictamente militares, son diseñadas
para impactos de largo alacance en ataques a vehículos y naves aéreas. Uno de
los ocupantes de la lancha afirmó que su propósito era asesinar al Presidente
Fidel Castro cuando arribara a la Isla Margarita en Venezuela, para asistir
a la Cumbre Iberoamericana en noviembre 7 de 1997.
Las autoridades estadounidenes determinaron que la lancha estaba registrada
por una compañía de la Florida, cuyo presidente, es directivo de la FNCA. Uno
de los fusiles apareció registrado a nombre del presidente de la FNCA quien
ni siquiera fue acusado. Los cuatro tripulantes de la lancha fueron identificados
como activos miembros de grupos terroristas que operan contra Cuba desde Estados
Unidos. A pesar de las propias confesiones y pruebas evidentes de posesión ilegal
de armas, falsos testimonios y contrabando de armas, después de un amañado proceso
judicial, fueron absueltos por una Corte Federal en diciembre de 1999.
16 de noviembre de 1997. The Miami Herald, después de realizar una investigación
de dos meses, informa que la serie de bombas que estallaron en La Habana fueron
dirigidas y financiadas por grupos anticubanos de Miami y que el centro de la
operación era Luis Posada Carriles, prófugo de la justicia por la voladura del
avión cubano en 1976.
12 de julio de 1998. En artículo del New York Times se recogen declaraciones
del cubano americano Antonio Jorge Alvarez, de que el FBI no había investigado
denuncias hechas por él del atentado que contra el Presidente Fidel Castro se
preparaba para la Cumbre Iberoamericana de Venezuela. Alvarez dijo que el año
anterior había informado de que Posada Carriles y un grupo que trabajaba en
su fábrica en Guatemala, preparaban ese atentado y las explosiones de bombas
en La Habana: He arriesgado mi negocio y mi vida y ellos no hicieron nada.
12 y 13 de julio 1998. En entrevista al diario The New York Times,
Luis Posada Carriles admitió haber organizado la campaña de atentados dinamiteros
contra centros turísticos en Cuba y reconoció que los líderes de la FNCA habían
financiado sus operaciones y que Jorge Mas Canosa, su Presidente, supervisaba
personalmente el flujo de dinero y el apoyo logístico: Jorge Mas Canosa
controlaba todo siempre que necesitaba dinero, él decía que me dieran 5 mil,
10 mil, y hasta 15 mil, y me los mandaba.
Posada también admitió haber pagado y enviado a Cuba a quienes colocaron las
bombas en los hoteles habaneros. Refiriéndose al turista italiano asesinado
por una de ellas, dijo al Times
estaba sentado en el sitio equivocado
en el momento equivocado.
Para la realización de estos reportajes el Times utilizó expedientes de la CIA
y el FBI, los testimonios de más de 100 personas, y más de 13 horas grabadas
de entrevistas con Posada, e incluso documentos suyos firmados de puño y letra.
23 de julio de 1998. The Miami Herald publica trabajo titulado Planes
anticastristas rara vez llevan a la cárcel en EE.UU.. El artículo menciona
varios casos, como la absolución en 1990 de 6 terroristas que llevaron un cañón
y otras armas a Nicaragua para atentar contra el Presidente cubano y las de
Rodolfo Frómeta y Fausto Marimón en 1994, con cargos de planear el uso para
actividades terroristas de misiles antiaéreos Stinger. Además cita declaraciones
del conocido terrorista Tony Bryant quien señaló que en 1989 el FBI lo detuvo
con un cargamento de armas y explosivos en un barco, y lo dejó ir y añadió que
fue interceptado en dos de sus 14 misiones contra Cuba pero nunca le hicieron
nada.
2 de agosto de 1998. Posada Carriles en entrevista para el programa Polos Opuestos
de la Cadena de TV CBS Telenoticias, declara tener intenciones de hacer más
atentados contra instalaciones cubanas dentro o fuera de la isla.
17 de noviembre de 2000. Detenido por las autoridades panameñas grupo de elementos
terroristas encabezados por Posada Carriles, quienes con documentos falsos habían
entrado a Panamá para realizar un atentado contra el Presidente Fidel Castro
durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana. Les ocuparon armas, explosivos
y croquis del recorrido y las reuniones públicas del Presidente cubano. La Fundación
Cubano Americana financia al equipo de abogados a cargo de la defensa de los
terroristas.
El Gobierno de Cuba ha hecho todo lo posible para conseguir que las autoridades
de Estados Unidos cumplan con su obligación de poner fin a esas actividades
ilegales que se realizan desde su territorio. A ese fin le ha suministrado informaciones
precisas y pruebas documentales sobre hechos, planes y sus autores. El 16 y
17 de junio de 1998, por ejemplo, se entregó en la Habana a una delegación que
incluía a dos importantes jefes del FBI, copiosa información sobre 40 terroristas.
Todos ellos siguen actuando impunemente.
Tres meses después, sin embargo, el FBI arrestó en Miami a cinco ciudadanos
cubanos --René González Sehwerert, Ramón Labañino Salazar, Fernando González
Llort, Antonio Guerrero Rodríguez y Gerardo Hernández Nordelo- precisamente
porque, con gran riesgo para sus vidas, buscaron información sobre los planes
criminales de esos grupos terroristas. La misión que cumplían esos compatriotas
no afectaba en modo alguno ni la seguridad ni los intereses de Estados Unidos
como fue demostrado en el amañado proceso judicial a que fueron sometidos, y
como reconocieron ante el tribunal los propios fiscales del Gobierno. Su injusto
encarcelamiento es una prueba más del contubernio entre las autoridades de ese
país y los terroristas. Quienes condenan el terrorismo deben exigir la liberación
de estos cinco cubanos.
Recientemente, además, el gobierno de Estados Unidos ha amenazado con medidas
represivas a los residentes de la Florida y a otros norteamericanos que se oponen
a su política contra Cuba y ha anunciado que seguirá apoyando y ampliando su
ayuda a los grupos que desde su territorio conspiran contra mi país y promueven
las acciones aquí denunciadas. Los parlamentarios del mundo deben demandar el
cese de esa política.
Otros documentos relacionados:
Cronología de agresiones político-ideológicas contra Cuba desde 1959 hasta 1977.(Tomado del libro Agresiones de Estados Unidos a Cuba revolucionaria. Anuario de 1984. Sociedad Cubana de Derecho Internacional. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1989)